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AGRICULTURA - Hortalizas
CEBOLLA
Constituye, con el ajo, un condimento insustituible de los alimentos que saboreamos
diariamente.
Las catáfilas o capas carnosas superpuestas, forman la "cabeza", que se desarrolla debajo de la
superficie de la tierra y que constituye la parte aprovechable.
TERRENOS APROPIADOS.
Los sueltos,
arenosos, con fertilidad y en general los que no
tienen mucha arcilla le son favorables.
CLIMA.
No es muy exigente, adaptándose bien las distintas variedades a los diversos
ambientes.
SIEMBRA.
La tierra para el semillero o almácigas deberá prepararse con la debida
anticipación, por lo menos un mes. Se construyen canteros de 20 centímetros de alto y un
metro más o menos de ancho. Se riega la semilla en surquitos, espaciadamente. Luego se
darán riegos diariamente en horas en que la intensidad del sol es mínima. Puede aplicársele
abono especial para semilleros, preparado por fabricantes de abonos, usando cantidades muy
limitadas.
A los 25 ó 30 días están listas las plantitas para ser colocadas en el lugar definitivo. El terreno
en que han de crecer definitivamente tiene que estar bien pulverizado. Los cuidados de
cultivo son para evitar el desarrollo de hierbas o malezas y para mantener la tierra suelta, de
modo que la cebolla pueda desarrollar libremente.
Si el terreno se mantiene seco, conviene regar utilizando regaderas, mangueras o
simplemente por infiltración, o sea llevando el agua lentamente a lo largo de los surcos. Son
necesarios alrededor de 4 kilogramos de semilla por hectárea para efectuar la siembra.
Los camellones o alomadas que se efectúan en el terreno con arado o aporcador deberán
efectuarse esmeradamente, como ya se indicó. Entre las plantas existe una separación de 15
centímetros y entre los surcos 60 centímetros.
COSECHA. A los 180 ó 200 días se efectúa la cosecha. Se recolecta cuando se hayan secado
bien las hojas, sacando la planta madre, o con herramientas especiales cuando la plantación es
grande. Se van haciendo en el campo pequeños montones y se cubren con las propias hojas
secas, dejando que se sequen las cebollas al sol durante 3 ó 4 días antes de almacenarlas.
Se envasan en sacos de tejido ralo o en guacales que permiten la circulación del aire para
facilitar la conservación.
RENDIMIENTO. Una besana rinde de 100 a 140 quintales.
ENEMIGOS.
El llamado trip de la cebolla es su plaga más perjudicial; pero se combate con
una solución de sulfato de nicotina en dosis usual.