ALIMENTACIÓN DE ENFERMOS Y CONVALECIENTES
ADOPCIÓN OFICIAL DE LA PEPTONA EN FRANCIA
Carne asimilable.
Adoptada oficialmente en los hospitales de París y de la Marina.
Finaliza el profesor Bouchardat, en el Anuario de Terapéutica de 1881:
Probando que la peptona asegura la nutrición aumentando el peso del cuerpo y que el resultado es idénticamente el mismo, ya sea administrada por la boca o por medio de lavativas, he demostrado, no solamente su potencia nutritiva, sino también la facilidad de su absorción, y evidente es que podrá prestar los más grandes servicios, permitiendo alimentar a los enfermos a pesar de los obstáculos que resultan generalmente, ya sea por desarreglos en la digestión (dispepsia, gastralgia), ya por falta de asimilación o de una desasimilación excesiva (consunción, enfermedades del pecho, diabetes, caquexia, etc.), ya por vómitos incoercibles, ya por lesiones de los órganos digestivos, o ya, en fin, por las afecciones de la garganta que oponen un obstáculo al paso de los alimentos y en las cuales, sin embargo, la alimentación es tan útil. Los calenturientos, los atacados de tiros, de disentería y los que han soportado una operación, pueden ser alimentados por la peptona, puesto que no hay que temer los inconvenientes del trabajo digestivo y como era fácil prever, esta alimentación abrevia considerablemente la duración de las convalecencias.
Observaciones numerosas recogidas tanto entre la clientela de la ciudad, como en los hospitales de París, han venido a continuar los datos experimentados por nuestro primer trabajo.
Nuestra peptona ha podido asegurar durante muchos años la existencia de enfermos que no podían ya tomar ningún alimento; criaturas de muy corta edad atacadas de angina grave han sido curadas gracias a la fuerza de resistencia que les ha dado esta alimentación que han aceptado sin dificultad, y en muchos casos, viniendo simplemente a completar una alimentación insuficiente, ha prestado grandes servicios, reparando las fuerzas de los enfermos.